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Receta de muffins de fresas Cómo preparar un desayuno delicioso y fácil

Poco a poco te irás dando cuenta de que soy de esas personas que entran en un bucle y hasta que salen… Pues nada ahora me ha dado por las fresas, y como su temporada no es demasiado larga, aprovecho y las añado a todo. Lo último que he preparado con ellas: unos muffins de fresas súper fáciles, que los puedes hacer sin batidora y que te resuelven una merienda en un momento. ¿Eres fan de los muffins o prefieres los cup cakes o las magdalenas de toda la vida?

Como en la mayoría de las recetas que preparo, si no tienes fresas puedes añadir arándanos congelados, frambuesas, cualquier otro fruto rojo que te guste. O también tienes la opción de hacerlos sin frutas y ponerle un poquito más de rayadura de limón para darle un toque fresco. ¿Empezamos?

Ingredientes

290 gr de harina todo uso

130 gr de azúcar blanco

2 cditas de polvo de hornear

1/2 cdita de bicarbonato

1/2 cdita de sal

Rayadura de un limón

90 gr de mantequilla en pomada

170 gr de buttermilk (leche y dos cditas de zumo de limón)

2 huevos tamaño L

1 + 1/2 cditas de extracto de vainilla

Preparación de los muffins fáciles de fresas

Empezamos precalentando el horno a 200º y mezclando en una jarra, por ejemplo, la leche con el zumo de limón para conseguir nuestro buttermilk casero. Con todos los ingredientes pesados, vamos a mezclar en un bol los ingredientes secos: la harina, el bicarbonato, el polvo de hornear, la sal, el azúcar y la rayadura del limón. Reservamos.

En otro recipiente haremos lo mismo con el resto de ingredientes. Empezamos batiendo los huevos, después añadimos la mantequilla en pomada, el buttermilk y el extracto de vainilla. Una vez que consigamos una mezcla homogénea, vamos a incorporarla, poco a poco, al bol que teníamos reservado. Con la ayuda de unas varillas vamos integrando todos los ingredientes hasta lograr una masa sin grumos.

Para terminar añadimos las fresas cortadas en dados, y lo mezclamos suavenmente con una lengua o similar para evitar que se rompan. Con la ayuda de una cuchara de servir helados vamos a poner la mesa en nuestro molde para cup cakes que, o bien habremos engrasado o habremos rellenado con cápsulas para hornear, con cuidado de dejar como mínimo un dedo sin rellenar para evitar que se nos desborde la masa durante el horneado.

Horneamos a 200º entre 16 y 20 minutos. En mi caso, los tuve listos en 16 minutos, pero siempre es preferible comprobar que la masa está lista introduciendo un palilllo, y si sale seco… ¡voilà! Sacamos la bandeja del horno y la dejamos enfriar sobre una rejilla unos 5 minutos. Después vamos a sacar los muffins y los colocamos de nuevo en la rejilla para que terminen de enfriarse.

Una vez fríos, ya sólo tienes que prepararte tu bebida favorita y disfrutar de un momento de relax o dejar a tus invitados boquiabiertos con esta delicia. ¿Me cuentas cómo te han quedado?

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